Los parches Lifewave son unos dispositivos tecnológicamente avanzados con base en los conocimientos orientales sobre el flujo de la energía en el cuerpo para estimular suavemente y de forma totalmente natural un funcionamiento equilibrado del organismo a nivel energético. De esta manera se puede ayudar a nuestro cuerpo a mejorar su bienestar solucionando de forma inocua problemas cotidianos como pueden ser el insomnio, el cansancio, dolores, ansiedad por comer, protegernos de la oxidación prematura, aumentar el rendimiento deportivo y favorecer la recuperación después de un esfuerzo, etc.
Los parches LifeWave no son transdérmicos. No contienen drogas, estimulantes, fármacos, hormonas, ni ninguna otra sustancia que entre en el cuerpo. Esto ha sido demostrado por laboratorios independientes que comprobaron que ninguna sustancia contenida dentro del parche lo abandona.
Estos parches están diseñados con nanotecnología, que consiste en la manipulación de materiales a nivel de átomos y moléculas. Los parches se fabrican con esta tecnología para actuar sobre el campo electromagnético del cuerpo obteniendo un resultado en concreto. El contenido de los parches es agua, oxígeno estabilizado y aminoácidos. Todo esto sellado dentro de una cubierta plástica. Esta estructura, se programa con un mensaje biológico que el cuerpo puede entender, de la misma forma que se programa un chip de un ordenador, se le instala “software”.


El cuerpo humano genera frecuencias electromagnéticas. Estas frecuencias excitan las moléculas que se encuentran en los parches de manera que se activan. Los parches generan una frecuencia en respuesta que regresa al cuerpo por medio de un mecanismo conocido como “transferencia de energía resonante”.
De la misma forma que determinada frecuencia de luz solar provoca que nuestro organismo fabrique vitamina D, y que otra frecuencia de luz provoca que se fabrique melanina; la frecuencia de cada tipo de parches LifeWave puede provocar diferentes efectos bioquímicos en nuestro organismo.